Los tiempos están cambiando

El premio nobel de literatura, Bob Dylan, escribía en los 60 la canción “The Times They Are A-Changin” que se puede traducir en la frase: los tiempos están cambiando. En época de plena guerra fría, el mundo surcaba por fenómenos que nunca había experimentado, y donde la incertidumbre era pan de cada día. En esos tiempos el cantautor le escribía a la sociedad, tratando de representar a una generación que no sabia bien que les depararía el mañana. Dylan, partía haciendo un llamado de unidad, les decía a todos que se juntaran a apreciar como el flujo de los tiempos estaban cambiando, y que, si no querían ahogarse en ellos, deben comenzar a nadar.

En estos tiempos que hoy nos toca vivir, las palabras de Dylan, no dejan de ser sabias. Ya que la incertidumbre y los cambios que estamos experimentando, nos pegan a todos por igual, y tratar de negarnos a estos, o no adaptarnos, solo nos llevará a ser dejados atrás. Mas aún, estas palabras son escritas cuando llevamos más de un año y dos meses viviendo una pandemia que sin duda, hace imposible negar que los tiempos, de hecho, ya han cambiado.

Volviendo a la magistral canción de Bob, en su segundo verso plantea algo que parece tocar la realidad nacional. Él llama a los críticos y escritores que juegan a ser profetas, a abrir bien sus ojos y observar con detalle, porque lo que están viviendo es probable que no se vuelva a repetir. Incluso llamándolos a la cautela, porque frente a la incertidumbre no es claro quiénes serán los perdedores y los ganadores. Fácil paralelo a la contingencia política, donde un variopinto Constituyente y la carrera presidencial más incierta desde el retorno a la democracia marcan los análisis de los medios de comunicación.

Dylan, incluso iba más allá, llamando a la clase política de los 60, y a todos los que no entendían estos cambios, a no oponerse ni bloquearlos, sobre todo, porque no podían ser detenidos. Les rogaban a los políticos que escucharan el mensaje, y le pedía a la vieja guardia, que dejara a las nuevas generaciones tomar su rumbo. Mucha de nuestra actual crisis política se reduce a como Antonio Gramsci definía las crisis: “Lo que tiene que morir aun no ha muerto, y lo que tiene que nacer aun no nace”.  Por lo que me es fácil encontrar un paralelo entre los versos de Dylan con la actual transición política que vivimos.

Analizando estas letras es fácil entender por qué un cantautor como Bob Dylan, gana un premio nobel de literatura. Incluso en el cierre de la misma canción remata señalando que no existe vuelta atrás, que siempre el presente quedará atrás, y que los inevitables cambios de los tiempos futuros no tienen mas destino que ocurrir.

Lucas Serrano Barraza

Cientista Político con Magister en Política Públicas de Universidad de Chile (c), Docente Universitario, y amante de los asuntos públicos.

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